El presidente salvadoreño defiende procesos masivos y responde a críticas de derechos humanos.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, generó controversia al comparar los juicios masivos contra más de 400 presuntos líderes de la pandilla MS-13 con los históricos Juicios de Núremberg.
Durante sus declaraciones, el mandatario defendió el proceso judicial impulsado en su país, argumentando que es necesario para hacer justicia frente a los crímenes atribuidos a estas estructuras criminales.
La comparación hace referencia a los Juicios de Núremberg, donde se juzgó a altos mandos del régimen nazi tras el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Las declaraciones surgen en respuesta a críticas de organizaciones de derechos humanos, que han cuestionado los juicios masivos y el respeto al debido proceso en estos casos.
Bukele, sin embargo, ha insistido en que su gobierno está actuando con firmeza para combatir a las pandillas, en un contexto donde la seguridad se ha convertido en uno de los temas centrales de su gestión.
El pronunciamiento ha intensificado el debate internacional sobre el equilibrio entre seguridad y derechos humanos en El Salvador.

