El club presentó solicitud de reconsideración tras sanción de la Comisión de Disciplina.
El ente disciplinario había determinado castigar al club con tres partidos jugando fuera de su casa, además de una multa de 100 mil lempiras, medidas que generaron diversas reacciones en el entorno deportivo.
Ante esta situación, el apoderado legal del equipo presentó una solicitud de reconsideración, la cual ya fue admitida por las autoridades correspondientes, abriendo la puerta a una posible revisión del castigo.
El caso ahora queda en manos de la Comisión, que deberá analizar los argumentos presentados por el club y determinar si procede una modificación o ratificación de la sanción.
Este proceso mantiene en expectativa a la afición y al ámbito futbolístico nacional, ya que la decisión final podría tener impacto en el desarrollo del torneo y en las medidas disciplinarias aplicadas en futuros encuentros.
Mientras tanto, el tema sigue generando debate sobre la violencia en el fútbol hondureño y las acciones necesarias para garantizar la seguridad en los estadios.

