Fuerte operativo policial deja cientos de detenidos en el centro de Londres.
La manifestación, que inicialmente se desarrollaba de forma pacífica en el centro de la capital británica, terminó con una intervención masiva de las fuerzas de seguridad, luego de que las autoridades consideraran ilegal la actividad debido a la prohibición vigente sobre dicha organización en el Reino Unido.
Imágenes del operativo muestran a decenas de agentes desplegados en distintos puntos, rodeando a los manifestantes y procediendo a las detenciones en medio de un ambiente de tensión que fue en aumento con el paso de las horas.
El hecho ha generado polémica, ya que sectores críticos cuestionan la contundencia de la respuesta policial frente a una protesta que, según participantes, se mantenía sin actos violentos.
Por su parte, las autoridades defienden las acciones señalando que actuaron conforme a la ley, en el marco de la ilegalización de la organización, lo que convierte en delito cualquier apoyo público a la misma.
Este episodio reaviva el debate sobre los límites de la protesta y el uso de la fuerza por parte del Estado, en un contexto internacional marcado por el conflicto en Medio Oriente y sus repercusiones en distintas partes del mundo.

