La tensión en Medio Oriente volvió a escalar luego de que Israel confirmara ataques contra instalaciones militares en el oeste y centro de Irán. La operación se produjo horas después de que Teherán lanzara misiles contra territorio israelí en respuesta a bombardeos israelíes en Beirut, Líbano.
Según reportes internacionales, Irán había disparado varios misiles contra Israel horas antes como represalia por bombardeos israelíes realizados en los suburbios del sur de Beirut, una zona considerada bastión del grupo Hizbulá. Las autoridades iraníes calificaron esos ataques como una violación de los acuerdos de cese al fuego vigentes en la región.
Tras la respuesta israelí, medios iraníes informaron sobre explosiones en ciudades como Teherán, Isfahán y Tabriz. Además, algunas operaciones aéreas fueron suspendidas temporalmente mientras las autoridades evaluaban la situación de seguridad.
Las FDI indicaron que los objetivos alcanzados estaban vinculados a infraestructura militar y sistemas relacionados con la capacidad ofensiva iraní. Entre los blancos mencionados por reportes de prensa figura infraestructura asociada al programa de misiles balísticos de Irán.
La nueva ronda de ataques ha generado preocupación internacional por el riesgo de una expansión del conflicto en Medio Oriente. Organismos y gobiernos han llamado a la moderación, mientras los intercambios de fuego entre ambos países amenazan con debilitar aún más la frágil tregua alcanzada meses atrás.

