Millones de peruanos acudieron este domingo a las urnas para definir quién gobernará el país durante los próximos cinco años. La contienda enfrenta a Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, y a Roberto Sánchez, representante de Juntos por el Perú, en una elección marcada por la polarización y la incertidumbre.
Los centros de votación abrieron desde las 7:00 de la mañana y permanecerán habilitados hasta las 5:00 de la tarde. Además de los electores dentro del país, más de un millón de peruanos residentes en el extranjero tienen la oportunidad de participar en la elección mediante embajadas y consulados habilitados para el proceso.
La jornada se desarrolla bajo un amplio dispositivo de seguridad integrado por miles de policías y miembros de las Fuerzas Armadas, desplegados para garantizar el orden y la transparencia del proceso electoral. Las autoridades también habilitaron más de 92 mil mesas de votación en todo el territorio nacional.
Las encuestas previas mostraban una competencia extremadamente cerrada entre ambos candidatos. Fujimori busca llegar por primera vez a la Presidencia después de varios intentos electorales, mientras que Sánchez aspira a capitalizar el respaldo de sectores que demandan cambios estructurales en el modelo político y económico del país.
La elección se produce en un contexto de fuerte desgaste institucional e inestabilidad política. En la última década, Perú ha tenido múltiples cambios presidenciales, lo que ha incrementado la expectativa sobre unos comicios considerados clave para el futuro político, económico y social de la nación sudamericana.

