Honduras atraviesa una profunda crisis hídrica que vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de adoptar medidas de largo plazo para garantizar el acceso al agua. El tema fue analizado este lunes 14 de septiembre durante el foro Frente a Frente, donde especialistas y autoridades expusieron las causas de la actual situación y las acciones que deberían implementarse para evitar que el país continúe reaccionando únicamente cuando llegan los periodos de sequía.
De acuerdo con lo expuesto durante el programa, la temporada de lluvias ha registrado un déficit del 30% en el territorio nacional, mientras que el Distrito Central enfrenta una situación todavía más complicada, con un déficit superior al 42%.
El especialista del Servicio Nacional de Meteorología (Cenaos/Copeco), Víctor Ortega, explicó que el fenómeno de El Niño está relacionado con cambios en la interacción entre el océano y la atmósfera. El calentamiento inusual del Pacífico Ecuatorial genera condiciones que dificultan el ingreso de humedad hacia determinadas zonas de Centroamérica, reduciendo las precipitaciones.
La situación queda reflejada en los registros de lluvia del Distrito Central. Hasta septiembre se habían acumulado 328.5 milímetros, frente a un promedio histórico de 574.4 milímetros, lo que representa un déficit del 42.8%.
Ortega también comparó las condiciones actuales con la fuerte sequía registrada en 2015, cuando algunos sectores del sur del país llegaron a acumular hasta 70 días consecutivos sin recibir lluvias.
Ante este panorama, durante el foro se destacó la necesidad de dejar atrás las respuestas coyunturales y establecer políticas públicas que permitan preparar al país para futuras temporadas secas. Entre las medidas planteadas figuran la construcción de represas, la reforestación de zonas estratégicas y el establecimiento de límites para el aprovechamiento de las aguas subterráneas.
La discusión también abordó las consecuencias de la escasez de agua sobre la salud, la agricultura y el abastecimiento de las ciudades. La reducción de los recursos hídricos representa un desafío que puede extenderse más allá de una sola temporada climática y requiere planificación y coordinación entre diferentes instituciones.
En el análisis participaron especialistas de la UNAH, UMAPS, Copeco, Cenaos y el sector agroindustrial, quienes coincidieron en la importancia de adoptar medidas estructurales para que Honduras pueda enfrentar de mejor manera los efectos de los fenómenos climáticos y garantizar la disponibilidad de agua para la población.
El foro concluyó con una reflexión sobre la necesidad de que el país deje de responder únicamente ante cada verano o fenómeno climático y avance hacia una estrategia permanente de protección, almacenamiento y administración responsable de los recursos hídricos.

