Una importante refinería de petróleo de Moscú fue alcanzada durante una gran oleada de ataques con drones atribuidos por las autoridades rusas a Ucrania. El incidente ocurrió este domingo 20 de septiembre, coincidiendo con la última jornada de las elecciones parlamentarias en Rusia.
El alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin, informó que Rusia había interceptado más de 1,600 drones desde el sábado, incluidos alrededor de 450 que se dirigían hacia la capital. Según el funcionario, varios aparatos alcanzaron las instalaciones de la refinería y otros puntos de la ciudad.
Testigos citados por Reuters reportaron explosiones y columnas de humo provenientes del área de la refinería. Las autoridades indicaron que una instalación dentro del complejo resultó dañada, aunque inicialmente no se había establecido la magnitud total de las afectaciones.
El ataque también dejó víctimas en la región de Moscú. El gobernador Andrei Vorobyov informó inicialmente sobre dos personas fallecidas y posteriormente se reportó una tercera muerte. Además, unas 400 personas, incluidos 70 niños, fueron evacuadas de un edificio residencial de 21 pisos en el distrito de Ramenskoye debido a los daños ocasionados por un ataque.
La coincidencia del ataque con el último día de las elecciones parlamentarias rusas añadió una dimensión política al episodio. Sobyanin afirmó que el ataque había sido planeado para intentar interrumpir los comicios, aunque sostuvo que ese objetivo no se habría conseguido. Esa interpretación corresponde a las autoridades rusas y no constituye una confirmación independiente del propósito del ataque.
La refinería de Moscú, ubicada en el distrito de Kapotnia, es una instalación relevante para el suministro de combustibles de la capital. Según datos citados por Reuters, procesó 11.6 millones de toneladas métricas de crudo durante 2024 y produjo millones de toneladas de gasolina y diésel.
Ucrania no confirmó oficialmente su responsabilidad en el ataque en las primeras horas, mientras que el presidente Volodímir Zelenski afirmó que las operaciones de largo alcance tuvieron un impacto importante en la región de Moscú y señaló instalaciones vinculadas a la industria petrolera y la logística rusa.
El ataque se produce en medio de la continuidad de los ataques entre Rusia y Ucrania contra infraestructura energética y otros objetivos, mientras ambos países mantienen la guerra y aumentan sus operaciones de l

