Ana Paola Hall afirmó nuevamente que no existió fraude en las elecciones generales, durante un conversatorio con la misión de la Unión Europea. Hall sostuvo que quienes perdieron el proceso electoral simplemente aceptaron el resultado y que ella no participó en acciones para alterar las cifras finales.
De manera directa, señaló que no se beneficiaron de discursos anticorrupción que calificó como falsos ni de estrategias que buscaran posicionar a actores políticos como víctimas del sistema. Además, enfatizó que no se permitió manipular los resultados para favorecer intereses particulares ni prolongar la permanencia de grupos en el poder.
Sus palabras han sido interpretadas por sectores críticos como un mensaje confrontativo dentro del debate político sobre la transparencia electoral, reabriendo la discusión sobre el papel de las autoridades electorales y las diferencias de interpretación que aún rodean el último proceso comicial.

