Roger Marín Zalavarria Fúnez, capturado en la colonia Losusa, en el sector de Chamelecón, San Pedro Sula, es señalado como uno de los principales cabecillas de la estructura criminal conocida como Pandilla 18. La medida cautelar le fue impuesta por los delitos de tráfico ilícito de drogas, porte ilegal de armas de fuego de uso prohibido y permitido, porte de municiones prohibidas y asociación para delinquir.
La detención se logró tras un operativo de seguimiento e investigación desarrollado por las autoridades, durante el cual se decomisaron supuesta droga, armas de fuego incluyendo un fusil AK-47, municiones, teléfonos celulares y otros indicios que servirán como pruebas en el proceso judicial.
Durante la audiencia inicial, el juez competente determinó enviar a Zalavarria Fúnez a un centro penitenciario bajo prisión preventiva, asegurando que permanecerá allí mientras se desarrolla el procedimiento legal correspondiente.
Este caso se suma a los esfuerzos de las fuerzas de seguridad por desarticular las estructuras criminales que operan en la zona norte del país, enviando un mensaje claro sobre la persecución de los delitos graves y la responsabilidad de quienes lideran estas organizaciones.

