Un grave incidente de seguridad se registró la noche del sábado en un hotel de Washington D. C., donde se celebraba la tradicional cena de corresponsales, cuando un hombre abrió fuego en el lugar, generando una rápida respuesta del Servicio Secreto y el despliegue de medidas de emergencia.
De acuerdo con declaraciones de la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, el sospechoso habría tenido la intención de “asesinar al presidente y matar a tantos altos funcionarios de la Administración Trump como fuera posible”, lo que elevó la gravedad del caso y encendió las alertas de seguridad nacional.
Leavitt también relató que el presidente Donald Trump y la primera dama fueron evacuados de inmediato por el Servicio Secreto hacia un lugar seguro, como parte del protocolo de protección presidencial.
En su publicación en la red social X, la funcionaria destacó que el mandatario se mostró “verdaderamente intrépido” durante el incidente, aunque subrayó que hechos de violencia como este deben terminar de manera urgente en el país.
Las autoridades estadounidenses han iniciado una investigación para determinar las motivaciones del atacante, así como posibles conexiones o antecedentes que expliquen el intento de ataque a figuras de alto perfil político.
El caso ha generado preocupación en Washington, especialmente por haber ocurrido en un evento con alta concentración de periodistas, funcionarios y figuras públicas, lo que refuerza el debate sobre la seguridad en actos oficiales de gran escala.
Las investigaciones continúan en desarrollo mientras el sospechoso permanece bajo custodia de las autoridades.

