La derrota del Victoria terminó en violencia dentro del estadio ceibeño.
Tras el pitazo final, la tensión se trasladó de la cancha a las gradas, cuando el presidente de los “jaibos” fue increpado por un aficionado, desatando un altercado que rápidamente escaló hasta convertirse en una pelea.
Testigos relatan que el intercambio de palabras subió de tono en cuestión de segundos, generando un ambiente de caos y preocupación entre los presentes, quienes presenciaron el incidente dentro del recinto deportivo.
La situación obligó la intervención de otras personas en el lugar para separar a los involucrados y evitar que el conflicto pasara a mayores.
Este hecho vuelve a poner en evidencia cómo la frustración por los resultados deportivos puede derivar en episodios de violencia, empañando el espectáculo y afectando la convivencia en los estadios.
Hasta el momento, no se han brindado detalles sobre posibles sanciones o acciones por parte de las autoridades deportivas, mientras el incidente genera reacciones entre la afición.

