Un reciente informe del Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica, divulgado en Costa Rica, revela una preocupante realidad económica para Honduras: el país se posiciona como el segundo con menor ingreso por habitante en toda la región centroamericana.
De acuerdo con el estudio, el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita de Honduras se sitúa en 3,637 dólares, una cifra que refleja las limitaciones estructurales de la economía nacional y el bajo nivel de ingresos promedio de su población. Solo Nicaragua presenta un nivel más bajo, con 2,953 dólares por habitante.
En contraste, países como Panamá y Costa Rica lideran ampliamente la región, con ingresos por habitante que alcanzan los 19,802 y 19,104 dólares, respectivamente, marcando una brecha significativa frente a las economías más rezagadas.
Por su parte, Guatemala y El Salvador se ubican en un punto intermedio, con niveles de ingreso superiores a Honduras, pero aún lejos de los países mejor posicionados.
Este panorama evidencia las desigualdades económicas persistentes en Centroamérica y plantea desafíos importantes para Honduras en términos de crecimiento económico, generación de empleo y mejora en la calidad de vida de su población.
El informe pone sobre la mesa la necesidad de implementar políticas públicas más efectivas que impulsen la productividad, la inversión y el desarrollo sostenible, con el objetivo de reducir la brecha frente a sus vecinos y ofrecer mejores oportunidades a los hondureños.

