La posibilidad de evitar apagones a costa de facturas más altas comienza a tomar fuerza en Honduras. La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) evalúa recurrir a generación con plantas de diésel para cubrir la alta demanda en horas pico, una decisión que, aunque resolvería el problema inmediato, podría impactar directamente el bolsillo de los ciudadanos.
El sistema eléctrico enfrenta una presión creciente, especialmente en la noche, cuando la energía solar deja de estar disponible y aún no se cuenta con el respaldo del sistema de baterías. Ante este escenario, las autoridades reconocen que se ven obligadas a recurrir a fuentes térmicas, entre ellas el diésel, considerado uno de los métodos más caros de generación.
Aquí surge una inquietud clave: ¿se está solucionando el problema… o solo trasladando el costo a la población?
Expertos del sector energético advierten que el uso de este tipo de generación podría reflejarse en un nuevo ajuste tarifario en la revisión prevista para julio, lo que significaría otro golpe para los hogares hondureños que ya enfrentan incrementos recientes en el servicio eléctrico.
El dilema no es menor. Por un lado, evitar apagones en medio de altas temperaturas y mayor consumo es una necesidad urgente. Por otro, el costo de esa solución podría profundizar la presión económica en miles de familias.
Desde el sector energético también se señala que esta situación no es nueva, sino el resultado de problemas estructurales en el sistema. La dependencia de soluciones de corto plazo, como el uso de diésel, vuelve a poner sobre la mesa la falta de planificación a largo plazo y la necesidad de reformas que permitan un sistema más eficiente y menos costoso.
Mientras tanto, el llamado a la población es claro: reducir el consumo en horas pico. Sin embargo, la pregunta que queda en el aire es si el esfuerzo ciudadano será suficiente o si, una vez más, el impacto terminará reflejándose en la factura.
El debate ya está abierto: ¿es preferible pagar más por tener energía… o enfrentar apagones? Una decisión que, directa o indirectamente, terminarán asumiendo los hondureños.

