Honduras registró un retroceso de -0.29 en el Índice de Complejidad Económica, reflejando desafíos en diversificación productiva y generación de empleos. Expertos advierten que esto podría limitar el crecimiento sostenible del país.
Honduras registró un retroceso de -0.29 en el Índice de Complejidad Económica, posicionándose entre los países de la región con menor avance en este importante indicador que mide la capacidad de una nación para producir y exportar bienes con alto valor agregado.
Según especialistas y reportes económicos, esta caída refleja las dificultades que enfrenta el país en materia de diversificación productiva, innovación y fortalecimiento de sectores industriales más competitivos. El Índice de Complejidad Económica evalúa no solo qué productos exporta un país, sino también el nivel de conocimiento, tecnología y sofisticación involucrado en esos procesos productivos.
Analistas consideran que este retroceso podría afectar el crecimiento económico sostenible de Honduras, limitando la generación de nuevas oportunidades laborales y reduciendo la capacidad del país para atraer inversiones de mayor impacto.
Además, advierten que depender principalmente de productos tradicionales y de bajo valor agregado dificulta que la economía hondureña logre un desarrollo más sólido y competitivo frente a otros países de la región.
Ante este panorama, expertos señalan la necesidad de impulsar políticas enfocadas en educación técnica, innovación, industrialización y apoyo a sectores productivos que permitan aumentar la competitividad y mejorar las perspectivas económicas del país.

