Una investigación de seis meses permitió a las autoridades chilenas descubrir una sofisticada red de tráfico internacional que ocultaba cocaína y ketamina en cargamentos de madera procedentes de Bolivia. El decomiso es considerado el más grande registrado en la historia del país.
La operación fue el resultado de una investigación que se prolongó durante seis meses y que involucró a la Fiscalía Regional de Arica, la Policía Marítima y el Servicio Nacional de Aduanas. Las pesquisas permitieron identificar 45 contenedores que transportaban unas 1,080 toneladas de madera contaminada con sustancias ilícitas en los puertos de Arica, Valparaíso y San Antonio.
Según las autoridades, entre el 10 % y el 20 % de la composición de la madera correspondía a drogas como clorhidrato de cocaína y ketamina, una modalidad que dificultaba su detección mediante controles convencionales. La sustancia estaba integrada químicamente en la estructura de la madera y solo podía ser identificada mediante análisis especializados de laboratorio.
Los investigadores estiman que la droga tenía como destino mercados de Europa, Norteamérica y Oceanía, donde habría alcanzado un valor superior a los 8,300 millones de dólares en el mercado ilícito.
Las autoridades chilenas calificaron el procedimiento como un golpe histórico contra el crimen organizado transnacional y destacaron el alto nivel de sofisticación empleado por las redes de narcotráfico para intentar burlar los controles portuarios. La investigación continúa para identificar a todos los responsables y determinar el alcance internacional de la organización involucrada.

