Por unanimidad, el Congreso Nacional aprobó reformas al Código Penal que aumentan las penas por femicidio e incorporan nuevas agravantes. La normativa también contempla la creación de órganos jurisdiccionales especializados para atender y juzgar los delitos de violencia contra las mujeres.
La nueva legislación incrementa las penas aplicables a los responsables de estos crímenes e incorpora circunstancias agravantes que permitirán imponer condenas más severas en casos donde existan factores de especial gravedad. Según lo aprobado, las penas podrán alcanzar hasta 40 años de prisión y, en determinados contextos agravados, llegar hasta los 60 años de reclusión.
Entre los cambios impulsados por los legisladores también figura la creación de órganos jurisdiccionales especializados que tendrán la responsabilidad de conocer, procesar y juzgar casos relacionados con violencia contra la mujer, con el objetivo de agilizar los procedimientos judiciales y garantizar una atención más especializada a las víctimas.
Los promotores de la reforma sostienen que las modificaciones responden a la necesidad de fortalecer el marco legal frente a los altos índices de violencia de género registrados en el país y de enviar un mensaje de mayor firmeza contra este tipo de delitos.
Diversos sectores han destacado la aprobación de la normativa como un paso importante en la lucha contra la violencia hacia las mujeres, aunque también señalan que el desafío principal será garantizar la correcta aplicación de las nuevas disposiciones y fortalecer los mecanismos de prevención, investigación y acceso a la justicia.
La reforma entrará en vigor conforme a los procedimientos legales correspondientes y se espera que contribuya a reforzar la respuesta institucional frente a uno de los problemas sociales más preocupantes que enfrenta Honduras.

