Lo que parecía una jornada histórica para Sergio Pérez y Cadillac terminó en decepción. Los comisarios del Gran Premio de Mónaco sancionaron al piloto mexicano tras la carrera, provocando que perdiera el punto que había conseguido al finalizar en el décimo lugar.
Pérez había cruzado la meta en la décima posición, resultado que otorgaba a Cadillac su primera unidad desde su ingreso a la máxima categoría del automovilismo. Sin embargo, una investigación posterior determinó que el mexicano se colocó incorrectamente en la parrilla durante una reanudación de la carrera tras una bandera roja. Las imágenes revisadas por los comisarios mostraron que una de las ruedas de su monoplaza estaba fuera de la posición reglamentaria.
Como consecuencia, los jueces aplicaron la sanción estándar de 10 segundos, lo que provocó que Pérez descendiera del décimo al decimoquinto puesto en la clasificación final. La decisión no solo le quitó el punto al mexicano, sino que también privó a Cadillac de un resultado histórico que parecía asegurado.
La penalización benefició a Fernando Alonso, quien avanzó al décimo lugar y sumó el primer punto de la temporada para Aston Martin.
Pese al duro golpe, la actuación de Pérez fue considerada positiva por varios analistas, ya que logró abrirse paso en una carrera caótica y colocar a Cadillac en posiciones de puntos por primera vez. No obstante, el error administrativo terminó costando caro en una temporada donde cada unidad puede resultar decisiva en la lucha del campeonato de constructores.

