Autoridades ambientales y militares inspeccionaron un canal en San Alejo, Tela, tras una denuncia sobre una aparente contaminación con una sustancia de color naranja. La preocupación aumenta debido a la cercanía con áreas protegidas y cuerpos de agua de importancia ecológica.
Durante la inspección, las autoridades encontraron una sustancia química de color naranja intenso, con apariencia viscosa y aceitosa, así como barriles que contenían material similar en las cercanías del lugar investigado.
De acuerdo con información proporcionada por el Instituto de Conservación Forestal (ICF), la planta agroindustrial señalada en la denuncia se encuentra dentro de los límites del Parque Nacional Blanca Jeannette Kawas Fernández, específicamente en una Subzona de Uso Intensivo.
La preocupación ambiental radica en que el canal inspeccionado desemboca en el río San Alejo, cuyas aguas posteriormente llegan hasta la Laguna de los Micos, ecosistemas considerados de alta importancia para la biodiversidad de la región.
El caso ha reavivado el debate sobre el equilibrio entre el desarrollo agroindustrial y la protección ambiental, especialmente tras la aprobación de la denominada Ley de Fortalecimiento y Protección del Sector Agroindustrial, normativa que ha sido objeto de críticas por parte de sectores ambientalistas y organizaciones sociales, quienes consideran que podría limitar la capacidad de las autoridades para imponer restricciones administrativas a determinadas actividades productivas.
Por su parte, las autoridades ambientales continúan con las investigaciones y análisis correspondientes para determinar el origen de la sustancia encontrada, así como el posible impacto sobre los ecosistemas y comunidades cercanas.

