El sector transporte advierte que la violencia los está llevando al límite. Tras nuevos ataques, los transportistas demandan medidas contundentes para frenar la extorsión, los asaltos y el sicariato que golpean al rubro.
Los transportistas denuncian que la extorsión, los asaltos y los ataques perpetrados por sicarios continúan poniendo en riesgo la vida de conductores, ayudantes y pasajeros, además de afectar la operatividad del servicio en distintas regiones del país.
Tras los recientes atentados contra unidades y operadores del transporte, el gremio reclama una mayor presencia policial, operativos permanentes y estrategias que permitan devolver la seguridad a quienes diariamente trabajan en las calles.
El sector advierte que, de no existir respuestas contundentes por parte de las autoridades, la crisis de inseguridad podría seguir afectando la prestación del servicio y la tranquilidad de miles de usuarios que dependen del transporte público en Honduras.

