El fenómeno climático de El Niño sigue ganando fuerza y los pronósticos apuntan a que podría convertirse en uno de los episodios más intensos registrados durante el otoño e invierno de 2026-2027.
Las proyecciones recientes estiman una probabilidad superior al 90 % de que El Niño alcance una intensidad considerada muy fuerte, mientras que existe alrededor de un 69 % de posibilidades de que llegue a niveles récord.
De confirmarse este escenario, diferentes regiones del mundo podrían experimentar alteraciones importantes en sus patrones climáticos, incluyendo períodos de lluvias intensas, sequías prolongadas y temperaturas por encima de lo habitual.
Para países de Centroamérica, la evolución del fenómeno será especialmente relevante debido a sus posibles efectos sobre las precipitaciones, la disponibilidad de agua, la agricultura y las temperaturas durante los próximos meses.

