La discusión sobre la protección del medio ambiente toma una nueva dimensión con una propuesta planteada desde México para que los daños ambientales más graves puedan ser considerados delitos de ecocidio.
La especialista Guadalupe Asunción Valdés Osorio, del Instituto Nacional de Ciencias Penales, señaló que determinados casos de destrucción ambiental no deberían limitarse a sanciones administrativas, sino que podrían ser investigados como delitos de alcance internacional.
El concepto abarcaría daños severos al agua, aire, suelo, flora y fauna, particularmente cuando sus consecuencias provoquen afectaciones permanentes a la salud, muertes o el desplazamiento de comunidades.
La propuesta también contempla que, en situaciones extremas, estos casos puedan llegar a instancias internacionales como la Corte Penal Internacional, la Corte Internacional de Justicia o incluso un futuro tribunal especializado en crímenes ambientales.

