El expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, podrían enfrentar nuevos cargos criminales en Estados Unidos relacionados con la presunta tortura de ciudadanos estadounidenses que estuvieron detenidos en Venezuela durante los últimos años, de acuerdo con información publicada este miércoles por medios estadounidenses.
La investigación está siendo desarrollada por fiscales en Nueva York, el anuncio de las nuevas acusaciones podría producirse tan pronto como este jueves. Las autoridades estadounidenses estarían examinando el trato recibido por más de una docena de ciudadanos estadounidenses que permanecieron en prisiones venezolanas durante el periodo en que Maduro dirigía el país.
El caso se relaciona con acusaciones de detenciones consideradas injustas y presuntos abusos físicos y psicológicos contra ciudadanos estadounidenses. En julio pasado, un juez federal de Miami ordenó el pago de más de 314 millones de dólares en daños a tres estadounidenses que denunciaron haber sido encarcelados y torturados en Venezuela. La resolución civil señaló a Maduro y a otros funcionarios venezolanos, aunque ese proceso es independiente de las posibles nuevas acusaciones penales.
Los tres estadounidenses, Jerrel Kenemore, Jason Saad y Edgar Marval, fueron liberados en 2023 como parte de un intercambio de prisioneros que permitió la salida de Venezuela del empresario colombiano Alex Saab, aliado de Maduro. En la demanda civil, los hombres describieron presuntos abusos físicos y psicológicos mientras permanecían bajo custodia de autoridades venezolanas.
Maduro y Flores permanecen detenidos en Estados Unidos y enfrentan actualmente otros cargos federales relacionados con narcoterrorismo, narcotráfico y delitos vinculados con armas. Ambos han rechazado las acusaciones y sus equipos legales han cuestionado la jurisdicción estadounidense, además de plantear argumentos relacionados con la inmunidad de jefe de Estado.
De concretarse las nuevas acusaciones por los presuntos abusos contra estadounidenses, el caso judicial contra la pareja podría ampliarse considerablemente. Por ahora, las autoridades estadounidenses no han anunciado oficialmente los nuevos cargos, por lo que los detalles definitivos dependerán de cualquier acusación formal que sea presentada ante el tribunal.

