El abogado y defensor de derechos humanos cuestionó el trato que reciben las comunidades garífunas en medio de conflictos territoriales y denunció una supuesta desigualdad en la aplicación de la justicia.
Durante sus declaraciones, Mejía sostuvo que existe una marcada diferencia en la forma en que las instituciones actúan frente a distintos sectores de la sociedad, especialmente en casos vinculados a conflictos territoriales y derechos humanos.
"Al garífuna lo criminalizan; al narco le extienden la alfombra roja", expresó el jurista, al comparar la situación de las comunidades garífunas con el trato que, según su criterio, ha recibido un expresidente hondureño condenado por delitos relacionados con el narcotráfico.
Las declaraciones surgen en medio de las recientes tensiones y denuncias por desalojos y detenciones de miembros de comunidades garífunas, quienes mantienen disputas por la posesión y defensa de tierras ancestrales en distintas zonas del país.
Las palabras del defensor de derechos humanos han generado reacciones y reavivado el debate sobre el acceso a la justicia, la protección de los pueblos indígenas y afrodescendientes, y el manejo de los conflictos territoriales en Honduras.

