El número de víctimas sigue aumentando pese a la reducción de la violencia, debido a fallecimientos en hospitales y la recuperación de cuerpos entre los restos de edificios destruidos.
Al menos 4,328 personas han muerto y más de 12,200 han resultado heridas en ataques israelíes contra Líbano desde el pasado 2 de marzo, según los balances reportados por autoridades locales.
La cifra de víctimas continúa en aumento debido a que varios heridos han fallecido en centros hospitalarios y equipos de rescate siguen recuperando cuerpos atrapados bajo los escombros de estructuras afectadas por los bombardeos.
Aunque la intensidad de los enfrentamientos ha disminuido en comparación con las etapas más críticas de la escalada, las labores de búsqueda y evaluación de daños mantienen activo el conteo de víctimas.
La situación mantiene la preocupación de organismos internacionales por el impacto humanitario del conflicto y por las consecuencias que la violencia ha dejado en la población civil del Líbano.

