El mandatario nicaragüense aseguró que se cerrarán los espacios para que sus adversarios políticos vuelvan a competir por el poder mediante las urnas.
En su discurso, Ortega calificó a sus críticos de “golpistas” y “vendepatrias”, y señaló que impulsará medidas legislativas para establecer barreras institucionales que impidan su retorno a la contienda política.
Las declaraciones han generado críticas de sectores opositores y organizaciones defensoras de la democracia, que consideran que representan un cierre de los espacios de participación política y una limitación a la alternancia en el poder.
El escenario político nicaragüense continúa marcado por tensiones entre el Gobierno y sus detractores, mientras organismos internacionales han expresado preocupación por las condiciones democráticas y el respeto a los derechos políticos en el país.

