Un nuevo caso de violencia contra la mujer ha generado alarma en el oriente de Honduras, luego de que una mujer sobreviviera a un brutal ataque perpetrado por su expareja en el municipio de Danlí, en el departamento de El Paraíso.
La víctima fue identificada como Nely Carolina Melo Oliva, quien relató desde el Hospital Gabriela Alvarado que el hombre intentó quitarle la vida utilizando un hacha tras no aceptar el fin de la relación.
“La intención de él era matarme”, expresó la mujer, quien además explicó que el agresor inicialmente buscaba un cuchillo, pero al no conseguirlo terminó atacándola con un hacha.
Ataque ocurrió en medio de celos y amenazas
Según el testimonio de la víctima, el hombre, cegado por los celos, la agredió violentamente, causándole heridas en la cabeza.
Durante el ataque, la mujer intentó defenderse y forcejeó con su agresor, quien incluso le pedía que no opusiera resistencia.
Debido a la gravedad de las heridas, la víctima perdió fuerzas y se desmayó momentáneamente.
Logró escapar y pedir ayuda
En medio de la desesperación y con las pocas fuerzas que le quedaban, la mujer logró correr hacia el interior de su vivienda, desde donde pidió ayuda a una vecina.
La vecina acudió en su auxilio y la trasladó de emergencia al hospital; sin embargo, también fue amenazada por el agresor.
“Le dijo: ‘la voy a matar a usted también, no se meta’”, relató la víctima sobre la intimidación que recibió la persona que intentó ayudarla.
Relación marcada por amenazas
La mujer detalló que, aunque mantenía una relación con el agresor, esta no era formal y decidió terminarla debido a su comportamiento.
No obstante, el hombre se negó a aceptar la ruptura y comenzó a amenazarla de muerte, incluso advirtiendo que atentaría también contra uno de sus hijos.
“Me decía que si lo dejaba me iba a matar, a mí y a uno de mis hijos”, relató.
Por temor, la víctima aseguró que intentaba mantener la situación en calma para evitar una reacción violenta.
Agresor sigue prófugo
Tras el hecho, agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) llegaron al hospital para tomar la denuncia correspondiente e iniciar las investigaciones.
Hasta el momento, el agresor no ha sido capturado y permanece prófugo, mientras las autoridades trabajan para dar con su paradero.
El caso vuelve a poner en evidencia la grave problemática de violencia contra la mujer en Honduras, donde organizaciones y autoridades reiteran el llamado a denunciar a tiempo y brindar protección a las víctimas.


