La Comisión Liquidadora de Sedesol denunció presuntas irregularidades en el manejo de fondos dirigidos a migrantes retornados. El caso ya es analizado junto al CNA y la ASJ.
Una nueva denuncia salpica a la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol). La Comisión Liquidadora de la institución reveló presuntas irregularidades en el manejo de 38 millones de lempiras destinados a programas de apoyo para migrantes retornados.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, los recursos habrían sido retirados en efectivo de Banadesa mediante cheques cobrados por empleados de la institución y posteriormente trasladados a diferentes zonas del país.
Según explicó Mario Celín Simón, miembro de la Comisión Liquidadora, al contrastar los registros de beneficiarios con datos migratorios se detectaron inconsistencias que han encendido las alertas, debido a que varias personas incluidas en los listados no tendrían la condición de migrantes retornados.
"¿A dónde fue a parar ese dinero?", cuestionó Simón, al señalar la posibilidad de un uso indebido de fondos creados para asistir a hondureños deportados.
El caso ya es investigado en conjunto con el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) y la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), con el objetivo de determinar quiénes recibieron los recursos, bajo qué criterios fueron asignados y si existieron responsabilidades administrativas o penales.
Hasta el momento, las autoridades competentes no han emitido un pronunciamiento oficial sobre los hallazgos denunciados por la Comisión Liquidadora.

