El Ministerio Público participó en la destrucción de 46 kilos de marihuana y varias puntas de cocaína que fueron utilizadas como evidencia en 85 procesos penales concluidos con fallos condenatorios.
La destrucción de los estupefacientes se llevó a cabo en un sitio alejado de la zona urbana de Comayagua, donde peritos forenses verificaron previamente la autenticidad de la droga antes de proceder con su incineración.
Según el MP, la mayor parte de la droga destruida fue incautada durante los últimos tres años en operativos conjuntos con la Policía Nacional y la entonces DIPAMPCO, en casos relacionados con tráfico de drogas en las modalidades de transporte y posesión.
La quema se realizó en presencia de representantes del Juzgado de Ejecución, la Procuraduría General de la República (PGR), la Defensa Pública, la Policía Nacional, ARSA y el Ministerio Público, dando por concluido el destino de la evidencia utilizada en los procesos penales en los que se acreditó la responsabilidad de los condenados.

