Un informe de Casa Alianza, publicado hace 16 años, documentó una escalofriante realidad: niños y adolescentes asesinados en sus hogares, calles y caminos, evidenciando un patrón de violencia que marcó al país.
El informe expuso casos de menores que fueron asesinados en sus propias viviendas, en calles y caminos, describiendo una realidad que la organización calificó como una verdadera "cacería" contra la niñez hondureña.
Entre las víctimas figuraban niños de apenas 6, 9 y 14 años, cuyas muertes evidenciaron la vulnerabilidad de la infancia frente a la violencia que azotaba al país y la falta de mecanismos efectivos para garantizar su protección.
Casa Alianza advirtió en ese momento sobre la necesidad de fortalecer las políticas de prevención, investigación y justicia para frenar los crímenes contra menores de edad y combatir la impunidad.
A más de una década de la publicación de ese informe, el documento sigue siendo un referente para analizar la violencia que ha afectado a la niñez hondureña y el desafío que representa garantizar la protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes.

