Las autoridades españolas mantienen reforzada la seguridad fronteriza, pero los intentos de ingreso desde Marruecos continúan en Ceuta y la situación ya se extiende a Melilla.
La presión migratoria en la frontera entre España y Marruecos continúa aumentando. Durante toda la noche se registraron nuevas entradas de migrantes por el espigón del Tarajal, en Ceuta, pese al despliegue adicional de seguridad implementado por las autoridades de ambos países.
La situación también se ha trasladado a Melilla, donde las autoridades mantienen una estrecha vigilancia ante el incremento de intentos de cruce. En este contexto, la frontera de Beni Enzar, la única operativa entre España y Marruecos en la ciudad autónoma, permanece cerrada mientras se evalúa la evolución de los acontecimientos.
Las fuerzas de seguridad españolas continúan monitoreando la zona para controlar los accesos y garantizar la seguridad fronteriza, en medio de una nueva oleada migratoria que mantiene en alerta a las autoridades de ambos lados del Mediterráneo.

