Las autoridades confirmaron que Dereck McField, asesinado a disparos en Roatán, Islas de la Bahía, era uno de los testigos protegidos relacionados con el caso de Angie Peña.
La información había generado dudas después del asesinato, debido a que inicialmente no se había confirmado públicamente si McField pertenecía al programa de protección de testigos. Ahora, esa condición ha sido confirmada oficialmente.
McField, hijo de la reconocida abogada Cludeth McField, fue atacado a balazos mientras se conducía en su camioneta por Roatán, poco después de haber dejado a su hijo en la escuela.
El crimen provocó nuevas interrogantes debido a que la víctima tenía relación con las investigaciones vinculadas a la desaparición de Angie Peña, un caso que continúa generando atención en Honduras.
La confirmación de que McField era testigo protegido agrega un elemento relevante a la investigación de su asesinato. Sin embargo, esto no significa que las autoridades hayan establecido que el crimen fue cometido específicamente por su participación en el caso Angie Peña.
Los investigadores deberán determinar ahora quiénes participaron en el ataque, cuál fue el motivo del asesinato y si existe una conexión directa entre el homicidio y la información que McField pudiera haber proporcionado dentro del proceso investigativo.
El caso permanece bajo investigación mientras las autoridades recopilan evidencias, revisan posibles registros de cámaras de seguridad y buscan establecer la ruta seguida por los responsables antes y después del ataque.
La muerte de McField también vuelve a poner bajo atención la seguridad de las personas que colaboran con investigaciones de alto impacto y que, debido a la información que poseen, pueden convertirse en posibles objetivos de amenazas.
Por ahora, la confirmación de su condición como testigo protegido representa un nuevo elemento dentro de las investigaciones, pero el móvil del asesinato y su posible relación con el caso de Angie Peña aún deberán ser determinados por las autoridades.

