La prolongada falta de lluvias sigue golpeando a San Antonio de Flores, donde más de 100 reses han muerto por la escasez de agua y pasto. Los productores también reportan pérdidas en cultivos y piden apoyo urgente.
Las altas temperaturas y el prolongado déficit de lluvias han reducido significativamente la disponibilidad de alimento para el ganado, obligando a varios productores a vender parte de sus animales para evitar pérdidas económicas aún mayores. La situación mantiene en alerta al sector ganadero, que enfrenta uno de los períodos más difíciles de los últimos años.
La sequía también ha causado daños en los cultivos de maíz, frijol y arroz, afectando a numerosas familias que dependen de la agricultura para su sustento. San Antonio de Flores forma parte de los municipios del Corredor Seco que permanecen bajo alerta amarilla por la escasez de precipitaciones. Mientras tanto, las autoridades municipales señalan que la ayuda destinada para alimentar al ganado aún no ha llegado a la zona, por lo que solicitan una respuesta urgente para mitigar los efectos de la emergencia.

