La brecha laboral entre hombres y mujeres en Honduras comienza incluso antes de conseguir un contrato. Más de 117 mil hondureñas permanecen desempleadas y enfrentan mayores dificultades para incorporarse al mercado de trabajo, de acuerdo con las cifras oficiales citadas en el reporte.
El ministro de Trabajo, Fernando Puerto, reconoció que la desocupación afecta con mayor intensidad a las mujeres. Sin embargo, señaló que el panorama presenta diferencias cuando se analiza exclusivamente el mercado laboral formal, donde, según afirmó, existe una mayor presencia femenina que masculina.
Esta situación plantea una realidad contrastante: aunque las mujeres tienen una participación importante dentro del empleo formal, una cantidad considerable permanece fuera del mercado laboral y continúa buscando una oportunidad para ingresar.
Las mujeres consultadas también han señalado que cuentan con las capacidades necesarias para desempeñar diferentes labores, pero consideran que todavía existen obstáculos para acceder a un puesto de trabajo. Para muchas, el problema no está únicamente en conseguir un salario, sino también en tener acceso a empleos formales que permitan contar con mayor estabilidad y derechos laborales.
Desde sectores sindicales se ha planteado la necesidad de impulsar medidas que favorezcan la creación de empleos y garanticen oportunidades sin distinción de género. Mientras estas propuestas avanzan, las cifras muestran la dimensión del desafío que enfrentan miles de hondureñas.
Con más de 117 mil mujeres desempleadas y una tasa de desocupación que supera ampliamente a la masculina, los datos evidencian que la brecha laboral no comienza después de obtener un contrato: para miles de hondureñas, empieza desde el momento en que salen a buscar trabajo y no encuentran una oportunidad.

