Esta semana se inició en Estambul la tercera ronda de negociaciones directas entre Rusia y Ucrania, luego de las reuniones del 16 de mayo y 2 de junio que solo permitieron intercambios de prisioneros y restos de soldados, sin avances hacia un alto al fuego.
Las expectativas son bajas. El Kremlin, a través de Dmitri Peskov, advirtió que no se esperan “milagros” y que las posiciones siguen “diametralmente opuestas”
Ucrania, por su parte, insiste en que Rusia debe detener la guerra y acepta conversaciones sobre el intercambio de prisioneros y el posible encuentro entre Zelenskiy y Putin, aunque exclusivamente como pasos hacia un sosiego mayor
Estados Unidos presiona a Moscú mediante amenazas de sanciones si no se logra un acuerdo en las próximas semanas. A día de hoy, no hay un borrador concreto de paz ni avances hacia un alto al fuego general, pero las conversaciones mantienen abierta la posibilidad de un entendimiento futuro.


