Muchas veces creemos que para comenzar cualquier cambio en nuestra vida, especialmente en el mundo fitness, necesitamos motivación, energía o una vida perfectamente organizada. Muchas personas dicen que no tienen tiempo o que empezarán “cuando todo esté más en orden”.
Pero muchas veces, volver a empezar sucede
justo cuando estamos ansiosos, cansados, inseguros, emocionalmente agotados o
intentando encontrarnos otra vez.
No necesitas empezar en el gimnasio perfecto,
con el mejor outfit deportivo ni sabiendo todo sobre ejercicios o nutrición. Lo
más importante es tener la disposición, la actitud y decidir darte la
oportunidad de construir una nueva versión de ti.
Empezar también significa vencer las excusas y los miedos un día a la vez.
¿Y cómo podemos comenzar? A veces algo tan
simple como caminar 20 minutos diarios o hacer ejercicios básicos durante 15 o
20 minutos es suficiente. Muchas veces creemos que si no podemos entrenar una
hora completa, entonces no vale la pena empezar. Pero aprendí que incluso los
días en los que haces poco, siguen contando. Lo importante es no abandonar
completamente el proceso.
Lo importante es crear consistencia antes que
intensidad. Una vez que el hábito se construye, todo lo demás empieza a mejorar
poco a poco.
La motivación no siempre será la misma todos
los días, pero los hábitos pequeños son los que realmente generan cambios y te
ayudan a seguir incluso cuando no tienes ganas.
Muchas veces, la motivación aparece DESPUÉS de
empezar, no antes.
A veces lo único que necesitas es decidir no
rendirte contigo y recordar que un día a la vez también te convierte en una
mejor versión de ti. 💛
Nicole Lainez
Instagram: @nicolelainez

