El alto el fuego en Medio Oriente trae alivio inmediato: cae el precio del petróleo y crecen las expectativas.
La tregua, impulsada por el presidente Donald Trump, llegó apenas dos horas antes de que venciera el ultimátum para que Teherán reabriera el estratégico Estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio global de petróleo y gas.
Este anuncio desató una reacción inmediata en los mercados, generando un fuerte descenso en el precio del crudo. El barril de WTI, que en días recientes alcanzó niveles cercanos a los 118 dólares, ha caído hasta los 93 dólares, reflejando el alivio temporal ante la disminución de tensiones.
Analistas señalan que el acuerdo ha despertado esperanzas de una pronta normalización del suministro energético, especialmente a través del Estrecho de Ormuz, considerado uno de los puntos más sensibles para la economía global.
Sin embargo, pese al optimismo, expertos advierten que se trata de una tregua frágil, y que cualquier incumplimiento podría provocar una nueva escalada que impacte nuevamente los precios del petróleo y la estabilidad internacional.
El mundo observa con cautela este respiro momentáneo, mientras los mercados reaccionan al vaivén de un conflicto que sigue siendo impredecible y que mantiene en vilo tanto a gobiernos como a economías enteras.

