El explorador estadounidense retomará las investigaciones arqueológicas en La Mosquitia sobre la legendaria Ciudad del Dios Mono
Elkins, ganador del Emmy y miembro del Explorers Club, lideró junto a científicos internacionales y autoridades hondureñas el hallazgo realizado mediante tecnología LIDAR en 2012, permitiendo detectar antiguas estructuras ocultas bajo la espesa selva del departamento de Gracias a Dios.
Posteriormente, en febrero de 2015, una expedición terrestre confirmó la existencia de plazas, montículos, pirámides y más de 500 esculturas de piedra finamente talladas, pertenecientes a una cultura no maya que habría habitado la zona entre los años 1000 y 1400 después de Cristo.
Entre los hallazgos más emblemáticos destacó la figura del “hombre-jaguar” o were-jaguar, considerada una de las piezas arqueológicas más importantes descubiertas en Honduras en las últimas décadas.
El regreso de Steve Elkins ha despertado nuevamente el interés internacional sobre la misteriosa Ciudad Blanca, considerada uno de los descubrimientos arqueológicos más fascinantes de América Latina.

