La justicia hondureña vuelve a estar en el centro del debate luego de una serie de resoluciones que han favorecido a personas vinculadas a procesos de corrupción o investigaciones por presuntas irregularidades en el manejo de recursos públicos. El caso más reciente corresponde a Mario Roberto Zelaya y José Ramón Bertetty, exfuncionarios del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), quienes fueron absueltos por el Tribunal de Sentencia en un proceso relacionado con el delito de violación de los deberes de los funcionarios.
El tribunal estableció que el Ministerio Público no logró demostrar que ambos hubieran incumplido obligaciones inherentes a sus respectivos cargos. Según la resolución, la adjudicación que originó el proceso había sido aprobada por la Junta Directiva del IHSS, por lo que los jueces determinaron que no podía atribuirse penalmente esa decisión a Zelaya y Bertetty en los términos planteados por la acusación. La lectura formal de la sentencia fue fijada para el 12 de octubre de 2026, cuando se conocerán de manera completa los fundamentos del fallo.
La decisión se produce semanas después de que la justicia también otorgara un sobreseimiento definitivo a la exdiputada Gladis Aurora López. El 11 de agosto, una Corte de Apelaciones revocó el auto de formal procesamiento que pesaba contra López y cerró definitivamente ese proceso por un caso relacionado con una presunta malversación de caudales públicos en un proyecto de electrificación en La Paz.
Ambas resoluciones corresponden a expedientes diferentes y no significan que las personas favorecidas hayan quedado libres de cualquier otro proceso judicial. En el caso de Zelaya y Bertetty, por ejemplo, existen otros procesos y condenas derivados del escándalo del IHSS, por lo que la absolución conocida esta semana corresponde específicamente al expediente por el cual fueron juzgados en esta ocasión.
Estos fallos han vuelto a generar cuestionamientos y discusiones sobre la actuación de las instituciones de justicia, particularmente en casos que durante años han tenido un fuerte impacto político y social en Honduras. El debate se centra ahora en la solidez de las investigaciones, la valoración de las pruebas presentadas por el Ministerio Público y los criterios utilizados por los tribunales para determinar responsabilidades penales.
Mientras continúan las discusiones públicas, los fundamentos completos del fallo contra Zelaya y Bertetty serán conocidos en octubre. Ese documento permitirá conocer con mayor detalle los argumentos utilizados por los jueces para determinar la absolución y será clave para evaluar jurídicamente la resolución.

