Una inusual concentración de actividad ciclónica se registró durante los primeros días de septiembre en el océano Pacífico, donde los huracanes Marie, Karina y Lowell llegaron a coincidir simultáneamente.
El fenómeno llamó la atención de especialistas y organismos meteorológicos debido a que no se presentaba una coincidencia de tres huracanes activos en esta región desde 2015. En aquella ocasión, los sistemas Kilo, Ignacio y Jimena se encontraban activos al mismo tiempo.
La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos, NASA, también destacó la particular configuración atmosférica y oceánica en el Pacífico durante estos días, señalando la presencia simultánea de los tres ciclones tropicales.
Los sistemas presentaron diferentes intensidades y trayectorias. Lowell llegó a alcanzar una intensidad particularmente elevada antes de comenzar a debilitarse, mientras Karina también alcanzó una categoría importante y Marie evolucionó hasta convertirse en huracán.
La actividad ocurre en medio de un océano con temperaturas superiores a los valores habituales en determinadas zonas, condiciones que favorecen el desarrollo y fortalecimiento de los ciclones tropicales. Algunos especialistas han relacionado este comportamiento con la presencia de condiciones asociadas al fenómeno de El Niño.
Aunque los tres sistemas no representan necesariamente una amenaza directa para Honduras, su presencia evidencia la elevada actividad tropical que se mantiene en el Pacífico durante esta temporada.
Además, incluso cuando los ciclones permanecen alejados de tierra firme, pueden generar efectos indirectos como oleaje peligroso, corrientes marinas y fuertes marejadas en zonas costeras.
La evolución de estos sistemas continúa bajo vigilancia meteorológica debido a los cambios que pueden experimentar en intensidad y trayectoria.

