La ONU estima que más de 10.000 colombianos han sido reclutados como mercenarios para participar en distintas guerras alrededor del mundo, como las de la República Democrática del Congo, Ucrania y Sudán, advirtió este viernes el Grupo de Trabajo sobre Mercenarios del organismo.
La ONU reveló que desde 2015 han sido reclutados más de 10.000 colombianos como mercenarios, contratistas de seguridad o combatientes voluntarios en conflictos armados en varios países, entre ellos la República Democrática del Congo, Ucrania, Rusia, Somalia, Sudán, Yemen, y también en operaciones de seguridad privada en naciones de la región como México, Brasil, Ecuador, Perú y Haití.
Muchos de quienes se enrolan son militares retirados, exfuncionarios de fuerzas de seguridad o excombatientes, con experiencia valorada por empresas de seguridad privada y grupos que buscan mano de obra táctica en zonas de combate.
El Grupo de Trabajo subrayó que el reclutamiento se ha acelerado gracias a altos incentivos económicos: entre 2.000 y 6.000 dólares mensuales por servicios de combate o seguridad, sumado a la escasez de oportunidades laborales en Colombia, dificultades de reintegración y una fuerte presencia de reclutadores en redes sociales como Instagram, Telegram y TikTok.
En Ucrania, pese a que la participación de colombianos está técnicamente prohibida por el gobierno de Bogotá, se han reportado muertes de mercenarios en escenarios como Járkov, mientras que en Sudán los combatientes colombianos han sido acusados de crímenes de guerra y violaciones graves del derecho internacional humanitario.
La ONU llama a Colombia y otros países a normar y regular mejor el fenómeno de los mercenarios, fortalecer la fiscalización de agencias de seguridad y prevenir el reclutamiento forzado o engañoso, en un contexto en el que los mercenarios colombianos ya se han convertido en un elemento recurrente en múltiples conflictos del mundo.

