La postergación del proceso de 1,500 MW genera preocupación por un posible déficit eléctrico
Expertos y representantes del sector energético advierten que el retraso en este proceso podría afectar la estabilidad del sistema eléctrico nacional, especialmente durante períodos de alta demanda donde ya se registran interrupciones y cortes programados en distintas regiones.
La licitación era considerada clave para fortalecer la oferta energética y garantizar mayor disponibilidad de electricidad a mediano y largo plazo. Sin embargo, la demora genera incertidumbre sobre la capacidad del país para responder de manera eficiente al crecimiento del consumo y a las necesidades del sector productivo.
Actualmente, Honduras enfrenta desafíos relacionados con el aumento en el uso de energía, altas temperaturas y presión sobre la red eléctrica, factores que han provocado apagones y racionamientos en algunos sectores.
Analistas señalan que, de no concretarse nuevas inversiones y contratos de generación a tiempo, el riesgo de déficit energético podría incrementarse, afectando tanto a hogares como a empresas e industrias.
La situación también ha generado preocupación entre sectores económicos, que consideran urgente acelerar proyectos de expansión y modernización del sistema eléctrico para evitar mayores impactos en la actividad productiva y la calidad del servicio.
Mientras tanto, las autoridades continúan evaluando alternativas para garantizar el suministro energético y reducir el impacto de posibles racionamientos en los próximos meses.

