Descubren una enorme acumulación de magma bajo Tenerife

Una investigación científica liderada por especialistas del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) identificó varias zonas bajo la isla de Tenerife compatibles con la presencia de material parcialmente fundido, un hallazgo que permite conocer con mayor detalle la estructura profunda del sistema volcánico de la isla.


El estudio fue publicado en la revista científica Scientific Reports y representa la primera reconstrucción tridimensional de la corteza y el manto superior de Tenerife realizada mediante el análisis de funciones receptoras sísmicas.

Para desarrollar la investigación, los científicos analizaron más de 785 telesismos registrados entre 2017 y 2024 por la Red Sísmica Canaria. A partir de las ondas producidas por esos terremotos, los investigadores pudieron estudiar cómo se comportan las ondas sísmicas al atravesar las diferentes capas del subsuelo.

Los resultados permitieron identificar cuatro grandes zonas de baja velocidad sísmica situadas aproximadamente entre los 10 y los 30 kilómetros de profundidad.

La principal anomalía se localiza bajo el sector occidental de Tenerife y presenta características compatibles con una importante proporción de material parcialmente fundido. Los modelos termodinámicos utilizados en la investigación estiman fracciones locales de material fundido que pueden alcanzar valores elevados en las zonas de menor velocidad sísmica. 

Uno de los aspectos que más interés ha generado entre los investigadores es la relación espacial encontrada entre estas anomalías profundas y parte de la actividad sísmica registrada en Tenerife durante los últimos años.

La investigación plantea que determinados procesos de acumulación y transferencia de magma, así como la circulación de gases y fluidos asociados al sistema volcánico, podrían estar relacionados con algunos de los terremotos y fenómenos de desgasificación observados en la superficie.

Tenerife registra actividad sísmica anómala desde 2016 y los nuevos resultados proporcionan a los científicos una herramienta adicional para comprender qué ocurre en las profundidades de la isla. 

Sin embargo, los investigadores han insistido en que el descubrimiento no significa que Tenerife se encuentre ante una erupción volcánica inminente.

La existencia de magma o material parcialmente fundido a varios kilómetros de profundidad forma parte de la dinámica de un sistema volcánico activo. Para determinar si existe un proceso que pueda conducir a una erupción es necesario analizar otros indicadores, como cambios importantes en la actividad sísmica, deformaciones del terreno, migración de los terremotos hacia zonas más superficiales y modificaciones en las emisiones de gases.

Por ello, el hallazgo tiene principalmente un valor científico y de vigilancia. El nuevo modelo permite conocer mejor la denominada estructura magmática profunda de Tenerife y ofrece información que puede contribuir al seguimiento de la actividad volcánica de la isla.

Los científicos consideran especialmente relevante la coincidencia entre algunas de las anomalías identificadas y las zonas donde se concentra parte de la sismicidad anómala.

La investigación también aporta nuevos elementos para estudiar cómo el magma puede acumularse en profundidad y cómo los procesos que ocurren bajo tierra pueden influir en fenómenos que terminan siendo detectados en la superficie.

El estudio constituye así un avance en el conocimiento del sistema volcánico de Tenerife y puede servir como referencia para futuras investigaciones y para mejorar los modelos utilizados en la vigilancia de los riesgos volcánicos.

A pesar del impacto que ha generado la noticia sobre la existencia de una gran acumulación de magma, los especialistas mantienen un mensaje de prudencia: el hallazgo no es una predicción de erupción.

La actividad volcánica debe evaluarse mediante el seguimiento conjunto de diferentes señales y no únicamente por la presencia de material fundido en profundidad.

El nuevo mapa tridimensional permitirá a los científicos continuar estudiando la evolución del subsuelo de Tenerife y determinar con mayor precisión cómo se relacionan los procesos magmáticos con la actividad sísmica y la desgasificación.

El descubrimiento representa, por tanto, un importante avance científico para comprender una de las zonas volcánicas más estudiadas de España y mejorar la vigilancia de la actividad de la isla.


Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente

Recent in Sports