La acusación reabre uno de los episodios más tensos entre Cuba y el exilio cubano en EE. UU.
Según documentos del Departamento de Justicia (DOJ), los cargos fueron presentados ante una corte federal del Distrito Sur de Florida, donde se acusa a Castro de haber ordenado en 1996 el derribo de dos avionetas en las que viajaban tres ciudadanos cubano-estadounidenses y un cubano residente legal en Estados Unidos.
El caso está vinculado a la operación de la organización “Hermanos al Rescate”, cuyos integrantes realizaban vuelos en el estrecho de Florida en labores de búsqueda y denuncia sobre la situación en Cuba, lo que en su momento generó alta tensión política entre La Habana y Washington.
La acusación se dio a conocer poco antes de un evento del fiscal general interino estadounidense en la Torre de la Libertad de Miami, un sitio simbólico para la comunidad de exiliados cubanos, quienes durante años han exigido justicia por el incidente.
El caso reabre un episodio histórico de fuerte impacto diplomático en la región y podría tener implicaciones políticas y legales en el debate sobre las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, así como en la memoria de uno de los hechos más polémicos ocurridos en la década de los noventa.

